Función

¿A qué refiere? ¿Qué niveles de gestión involucra?

                  MARCO NORMATIVO DE LA FUNCIÓN

  1. La Ley de Educación Nacional Nº 26.206 asigna al Estado la responsabilidad específica de planeamiento del sistema formador, el desarrollo intencional y la cobertura estratégica de las diversas funciones del sistema. El artículo 37 le asigna responsabilidad  que compete a los niveles nacional y jurisdiccional.
  2. El artículo 72 de la LEN establece como las funciones básicas del sistema formador, la formación docente inicial, la formación docente continua, el apoyo pedagógico a las escuelas y la investigación educativa.
  3. La Resolución CFE N° 30/07, desarrolla los aspectos atinentes  al  fortalecimiento de la formación docente.
  4. La Resolución CFE Nº 72/08, atribuye a las Direcciones de Nivel de cada jurisdicción, o su equivalente, la responsabilidad primaria de gestionar el sistema formador docente respectivo.

LA FUNCIÓN DE APOYO PEDAGOGICO A ESCUELA

  El Apoyo Pedagógico a Escuelas:

  • Procura poner en relación ámbitos, organizaciones y contextos diferentes: el de la formación y el trabajo; el instituto formador y las escuelas; los niveles nacional, jurisdiccional e institucional;
  • Supone a) hacer foco en la escuela, entendiéndola como espacio privilegiado en el cual surgen diferentes situaciones vinculadas a la enseñanza, a los aprendizajes, a la vida institucional, al vínculo con la comunidad, entre otras; b) supone considerar  las instituciones escolares como espacios y contextos específicos de trabajo de los docentes, en los que cotidianamente se presentan situaciones que interpelan sus prácticas y que tienen la potencialidad de convertirse en objeto de reflexión y análisis, y por tanto, de generar un conocimiento específico y situado.
  • Asume un doble objetivo: por un lado, promueve el desarrollo profesional de los docentes en ejercicio y el fortalecimiento de las instituciones escolares. Por otro, y de manera simultánea, constituye una fuente irremplazable para la profundización y fortalecimiento de la propuesta formativa del propio ISFD.

Según los  niveles de gestión, las acciones y responsabilidades:   

  • A nivel nacional, el INFD tiene entre otras responsabilidades, la de “impulsar políticas de fortalecimiento de las relaciones entre el sistema de formación docente y los otros niveles del sistema educativo” y la de diseñar políticas de formación continua desde un modelo de desarrollo profesional centrado en la escuela.

Esto implica concebir la formación continua del conjunto de profesores y a sus contextos de actuación, como una actividad permanente y articulada con la práctica concreta y situada de los docentes; abordar problemas vinculados con la enseñanza y los aprendizajes de los estudiantes de los distintos niveles del sistema,  y propiciar el trabajo colaborativo entre docentes de los ISFD y docentes de las escuelas de los niveles para los cuales forman.

  • A nivel jurisdiccional, la Dirección de Nivel Superior es la responsable de la definición, planeamiento y organización de la función de apoyo pedagógico a escuelas[1].  En este sentido, la institucionalización y fortalecimiento de la función, requiere que la DES defina una política  que encuadre las acciones de los equipos técnicos de la mencionada DES y los ISFD[2].

A nivel jurisdiccional, lo expresado precedentemente implica:

– El diseño de un marco de trabajo entre la DES y las direcciones de los niveles y modalidades: de modo de articular las políticas educativas de los niveles en la jurisdicción; colaborar en la integración de las políticas educativas de cada nivel,  posibilitar el fortalecimiento de la relación entre las direcciones de nivel, los directores y sus equipos técnicos, y el trabajo conjunto entre todos, como condición previa e insumo para el desarrollo de la función de apoyo pedagógico a escuelas.

–  El diseño de dispositivos de acompañamiento, seguimiento y evaluación de esta función.

– La promoción de un trabajo interinstitucional entre organizaciones del nivel superior y las escuelas para generar vínculos más amplios y sistemáticos que permita reconocer el trabajo conjunto entre las instituciones, enriquecer la formación de los futuros docentes, a la vez que multiplicar los aportes de las instituciones formadoras hacia las escuelas.

– La planificación de la implementación de las líneas de desarrollo profesional docente que corresponden al acompañamiento de los primeros desempeños docentes, al  asesoramiento pedagógico a las escuelas y al  desarrollo de materiales didácticos para la enseñanza.    

–  La promoción de acciones que amplíen el alcance y la cobertura de la función de apoyo pedagógico a las escuelas, fundado en el análisis territorial de las necesidades y en el conocimiento del sistema, la oportunidad, la factibilidad y la relevancia de las acciones.

  • A nivel institucional, los institutos de formación docente deben generar condiciones para el cumplimiento de las funciones que el marco normativo federal y jurisdiccional asigna a los institutos de modo que “la formación inicial y el acompañamiento pedagógico a escuelas se asocie a la formación continua y la investigación educativa en una construcción de cada Dirección de Nivel, en acuerdo con los actores del sistema educativo de cada provincia.” [3]

En lo atinente a la responsabilidad atribuida a los institutos de formación docente, implica:

– La planificación de propuestas centradas en las escuelas que: a)  promuevan procesos de orden institucional en contextos grupales, en los que los equipos de trabajo interinstitucionales intercambien experiencias, accedan al contacto con otros docentes y otras instituciones y actores que participan del cotidiano de la escuela; b) sitúen la formación docente continua en el escenario donde surgen los problemas de la práctica,  e impliquen necesariamente un acercamiento de los formadores al terreno de modo de revisar las relaciones entre las instituciones formadoras y las escuelas, entre la formación inicial y los contextos de actuación en las que los docentes se desempeñan.

–  La promoción de un trabajo horizontal y colaborativo entre docentes de los ISFD y docentes de las escuelas de los niveles para los cuales forman, con el propósito de abordar problemas vinculados con la enseñanza y los aprendizajes de los estudiantes de los distintos niveles del sistema y contribuir a la mejora de los procesos formativos tanto del Instituto como de las escuelas asociadas[4].

Observaciones: La Bibliografía de base para la elaboración de esta síntesis fue tomada de:

La organización de la Función Apoyo Pedagógico a Escuelas. Documento de trabajo (2015). Instituto Nacional de Formación Docente. Ministerio de Educación. Argentina. Obtenido de:

https://cedoc.infd.edu.ar/upload/LA_ORGANIZACION_DE_LA_FUNCION_APOYO_PEDAGOGICO_A_ESCUELAS.pdf


[1] Resoluciones del CFE N°30/07, 140/11, 167/12 y 188/12, “Las Direcciones de Educación Superior son las responsables de la definición, planeamiento y organización de la función de apoyo pedagógico a escuelas

[2] En el marco de las definiciones políticas de la DES, le compete a los equipos técnicos acompañar el desarrollo de la función apoyo pedagógico a escuelas.

[3] Resolución CFE 167/2012, Anexo I, pág. 4

[4] Esta propuesta potencia una relación de simetría entre los formadores y los docentes de las escuelas, propiciando ámbitos donde la función formadora circule entre todos.